¿Será que la publicidad se apodera de las mentes débiles? Unos se anuncian como “El cigarro de los hombres fuertes”; otros asocian el veneno con los aires del campo y la vida sana de los rancheros; hay compañías que no sólo intentan vender su producto sino que además ofertan felicidad, descanso, belleza, glamour, juventud, excitación y buen desempeño sexual. O sea, ¡el humo sí aniquila las neuronas!